¿Qué hacer para cambiar la mala conducta de los hijos?

Los niños tienden a repetir una conducta cuando es recompensada y la abandonan cuando se les ignora. 


Uno de los más grandes desafíos de los padres es saber cómo llevar la conducta de sus hijos. En la mayoría de los casos, los más pequeños del hogar suelen presentar cuadros de rebeldía y desobediencia. Para evitar que se convierta en algo incontrolable, hay que considerar la importancia de intentar cambiar la mala conducta en los hijos. Por lo tanto, tenemos para ti algunos consejos sobre qué hacer para educarlos y mejorar el comportamiento en ellos.


¿Qué hacer para cambiar la mala conducta de los hijos?
La mala conducta, o mal comportamiento, suele reflejarse en acciones intencionadas del niño. Estas son manifestadas a través de rasguños, mordidas, gritos, palabrotas o respuestas impulsivas a cualquier persona. Este comportamiento es ligeramente común, pero es importante detectarlo para corregirlo a tiempo.


Trabajar en la convivencia familiar es un aspecto fundamental para que el pequeño desarrolle una buena conducta. Para el niño, la familia lo es todo, por lo que existe una influencia mucho mayor cuando se habla de un integrante de la familia, en comparación a los amigos y maestros.


El tipo de disciplina que la familia le inculque al niño, determinará el tipo de conducta que este desarrollará durante su vida. Cuando los padres son poco exigentes o, al contrario, están siempre desaprobando y castigando constantemente al niño, pueden provocar en él un comportamiento negativo, e incluso agresivo. Por otro lado, si los padres apoyan y muestran interés en su hijo, lo más probable es que su conducta se vuelva positiva.


Otro factor muy importante es la relación entre los padres del pequeño con el mal comportamiento. Ha ocurrido en algunos casos que cuando los padres tienen ciertas diferencias, no se dan cuenta de la actitud que toman durante las discusiones. Si los padres se muestran alterados o fuera de control, los niños lo perciben y pueden llegar a sentirse culpables, sobre todo si la discusión se trata de ellos. Evaluar el vocabulario que las personas utilizan en el ambiente en el que el niño se está desarrollando es muy importante. Si estas palabras son repetitivas, pueden llegar a ser muy significativas, tanto en el pensamiento del niño como en su comportamiento.


El lugar donde viven también puede influir mucho en la conducta del infante. Si es un lugar rodeado de violencia y agresión, el niño sentirá que es algo normal y lo adaptará a su personalidad.


Como último recurso, dependiendo del nivel de agresividad en el que se encuentre el niño, se puede optar por terapias psicológicas. En ese caso, los padres deben estar atentos y registrar cada una de las conductas conflictivas que presenten sus hijos. De esta forma, será mucho más fácil manejar la situación en las sesiones con el experto en psicología infantil.


Un elogio o un regaño a tiempo, pude aumentar las posibilidades de extinguir una conducta errónea y de reproducir comportamientos positivos en los niños.



Cuando los padres siguen las pautas establecidas al pie de la letra, la mala conducta en los pequeños suele mejorar progresivamente. Es imperativo que los padres se involucren y estén dispuestos a hacer lo necesario para modificar y mejorar los factores que puedan estar haciendo que el niño tenga un mal comportamiento.


Con Kinder My Garden puedes seguir aprendiendo sobre estos y otros temas importantes para educar a tus hijos y tener una mejor relación con ellos.


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